Alguno pensará que me he vuelto loco. Pero el título viene a cuento, tranquilos. Me explico: en noviembre del año pasado organicé un curso para introducir en la protección de datos a personal diverso de la empresa donde trabajo. Cuando llegamos a un apartado que trataba sobre seguridad puse un ejemplo para ilustrar la necesidad de destruir correctamente la información que se desecha: “a mí me gustaría ser es señora de la limpieza de una gran empresa durante quince días para poder luego vender la información que encontrase en las papeleras”.
Ayer por la tarde, Ana, de profesión “minera” de datos (se trata de una “datamainer”, pronunciado en culto “bisnes inglis”…) me comentó que una de las señoras de la limpieza se le acercó y le dijo: “A ti te gusta comer plátanos, ¿verdad?”. Y Ana se quedó sorprendida… y yo muy contento cuando me lo ha contado. Siempre se ha dicho que se pueden saber muchas cosas de una persona por la basura que produce y es cierto. Quizá esta señora no sabe cómo se llama nuestra “minera”, pero sí sabe que cada día suele zamparse un platanito. Y no sólo eso, sino que también sabe muchas otras cosas que no cuenta o no pregunta.
Por cierto, el nombre es la mitad del suyo real, no vaya a ser que se enfade. Me ha amenazado con dolor físico si lo publicaba, así que mejor me ando con cuidado.
Gracias, señora, por hacer que mis ejemplos sean útiles
La SGAE ha enviado un burofax a Julio Alonso exigiéndole la retirada de una entrada en su blog del año 2004 donde informaba de que cuando se tecleaba “ladrones” en Google, aparecía como primer resultado la palabra “ladrones”. Le acusan de injurias y amenazan con demandarle.
Lo cierto es que si se tecleamos “ladrones” en el buscador, aparece esta entrada en primer lugar. Y ese habrá sido el criterio que habrá seguido la SGAE para amenazarle. Pero, ¿por qué no envían un burofax a todos y cada uno de los que han incluido las dos palabras en un párrafo? Porque si tecleamos “ladrones” y “SGAE”, tenemos más de 200.000 resultados donde vienen asociados. A lo mejor me ponen uno a mí y todo, no creo. Este post tiene un carácter informativo, como el de Julio Alonso…
El tema viene que ni pintado. Esta misma tarde he tenido una conversación con Oliver, un compañero de trabajo, sobre propiedad intelectual y el canon que se nos cobra por los soportes que utilizamos para hacer grabaciones de trabajos particulares. Estábamos de acuerdo en que no era justo, sino que se trata de una culpabilidad a priori, una presunción generalizada en la que cualquier soporte lo sería de una obra protegida. He insistido en que lo que hay que hacer es actuar, y no “darle al pico” como ciertos abogados que mucha TV y poca demanda. Pero que la ley está así no es discutible.
Pero claro, Oliver me ha exigido también a mí esa actividad y compromiso. ¿Es este post un comienzo?
Acxiom, empresa que comercializa soluciones de datos de consumidores y servicios para gestionar bases de datos de alta calidad, ha anunciado que deja de trabajar en España debido a las estrictas leyes sobre protección de datos.
El portal Marketingdirecto.com ha tenido acceso a la carta explicativa que la empresa ha remitido a clientes y proveedores, entre la que se encuentra la siguiente afirmación:
El entorno del marketing B2C en España, en particular el referido a las tan estrictas leyes sobre protección de datos, ha hecho que sea extremadamente difícil desarrollar y vender nuestras soluciones de una forma comercialmente viable.
No entiendo cómo es posible que afirmes ser líder y gestionar datos muy diligentemente, y tener que cerrar el “chiringuito” porque la legislación es dura. Puede ser muy, muy dura, pero lo es para todos. Que no sepan comprender y trabajar con la legislación que regula su actividad dice muy poco sobre ellos.
¿Qué ocurre con el resto de empresas que comercializan el mismo tipo de soluciones? Lo que no me consigo explicar todavía es cómo sobreviven. A día de hoy la información no corre, sino vuela, y está a disposición de cualquiera. Si una empresa gestiona bien su base de datos de clientes, es la que más detalles sobre ellos posee, y poco necesita enriquecerla. Y en cuanto a prospectos, se pueden obtener los de nueva creación de fuentes de acceso público.
Un reto sería analizar lo que una empresa de tamaño medio gasta al año en productos de este tipo de empresas de soluciones de datos tipo Acxiom, y compararlo con el coste que tendría el crear un equipo interno que se dedicara a realizar las mismas tareas. Quizá esto que propongo es una desfachatez, pero habría que hacer una prueba y evaluar los resultados.