Formulario y comité supervisor

La reacción de Google no se ha hecho esperar: en menos de 15 días ha sido capaz de poner a disposición de los usuarios un formulario en línea para que puedan ejercer ese dichoso derecho que se ha dado en llamar “derecho al olvido”, cuando realmente se trata de un derecho de oposición. Tal y como lo ha llamado Google, mejor decir “derecho a la retirada de resultados”, porque me parece que olvidar, lo que es olvidar…

Tal y como predije, han automatizado el proceso de solicitud. La mentalidad “useña”, bastante más práctica que la europea, está acostumbrada a solucionar problemas con mayor rapidez. La ingente información que maneja la empresa hace necesaria esa automatización, al menos para recibir las solicitudes. Ya tienen experiencia con la retirada de contenidos protegidos, así que no les costará mucho realizar este trabajo.

No han dado un plazo de resolución, pero suponemos que deben aplicar los 10 días de la normativa española. Revisarán cada petición de forma individual, y han nombrado un comité de expertos, entre los que está incluido nuestro compatriota don José Luis Piñar Mañas. Este comité revisará los casos más controvertidos:

No hace mucho leía a Jules Polonetsky (Future of Privacy Forum), que bromeaba en su perfil de Linkedin con la creación de un nuevo puesto de trabajo en Google, “Decider in Chief”. Este puesto estaría reservado para una persona que se dedicaría a fijar la política a seguir por un equipo de “revisores” que tendría que vérselas con millones de peticiones… Pues ahí lo tenemos. De momento no ha habido una avalancha de tal calibre, pero recibir 12.000 peticiones el primer día en el que se abre el cuestionario no está nada mal. Hoy he leído que llevaban unas 40.000.

Ya veremos lo eficaz que es el sistema. De momento, como bien cuenta David González, no permite al peticionario probar el contenido de su solicitud, ni tan siquiera se informa de la recogida de datos, y hasta se prevé comunicar a la web donde está el dato publicado la petición del afectado… ¿será ésto el cuento de nunca acabar?

Colección semanal de enlaces

Esta es la colección de enlaces a las noticias que me han parecido más interesantes esta semana. Esta vez, ni una sobre el derecho al olvido, pero sí que las hay interesantes:

Facebook app knows what you’re hearing, watching (WSJ Digits) Desde este miércoles, la “app” de Facebook tiene capacidad para “escuchar y ver” lo que tú estás escuchando o viendo en tu teléfono móvil. Para nada en particular, simplemente para que puedas compartirlo más fácilmente. Eso según Facebook; los que somos mal pensados por naturaleza, creemos que utilizarán la información para otros fines. Muy probablemente.

What do pregnant women want? (NYTimes) Una pregunta que se hace todo futuro padre. Las búsquedas que hacemos en Google, u otro buscador, no sólo desvelan parte de nuestra intimidad y necesidades, sino que también pueden servir, a gran escala, para detectar necesidades en el mercado. Basta con escoger país, hacer una selección de términos, y tendremos a nuestra disposición información que puede indicarnos bastantes cosas. Google tiene a su disposición la capacidad de predecir qué le gusta a la gente o cuál es la tendencia de moda. No tardarán en meterse en mercados y fabricar productos que hasta ahora ni se había planteado. La información para hacerlo con éxito la tienen.

Sprint to pay $7.5 million over failure to honor do-not-call requests (Silicon Valley) Siete milloncejos y medio de dólares va a tener que aflojar la operadora Sprint por no cumplir con el “Do Not Call”. No llames si no tienes permiso, en pocas palabras… y si llamas, mira la que te puede caer. Igualito que por aquí. Esta noticia es para los que se quejan de lo laxa que es la normativa fuera de España, y de que nosotros tenemos unas leyes muy, muy duras y difíciles de cumplir.

Google SEC filing says it wants ads in your thermostat and car (NYT – Bits Blogs) La noticia de que Google compraba Nest ya fue una bomba, por la entrada del gigante en los hogares (sí, más todavía). Pues resulta que en una carta a la SEC, Google indicó que quería colocar anuncios en los frigoríficos, los salpicaderos de los coches, termostatos, gafas, relojes… Vamos preparándonos para añadir a nuestro perfil en Google el control de la publicidad en todos esos cachivaches. Esperemos que cuando esté funcionando no nos salten en el coche anuncios de productos comprometedores cuando llevemos a un amigo de copiloto.